Rosie Unfolds

Hola, soy Rosie y este es mi rincón para obsesionarme con libros, películas y canciones sin pedir permiso ni perdón. Acá vengo a pensar demasiado, romantizar escenas mínimas, citar frases como si fueran pruebas judiciales y defender la idea de que el arte no salva la vida, pero al menos la vuelve mucho más interesante.

Inicio » Sobre mí

Sobre mí

Nací un domingo lluvioso de otoño en San Miguel de Tucumán. Me gusta pensar que las nubes se pusieron dramáticas a propósito, como si el cielo hubiera decidido recibirme con una escena digna de prólogo: agua, gris, silencio y una niña que todavía no sabía que iba a pasar buena parte de su vida intentando traducirse.

Desde chica, el mundo me pareció un enigma. No en el sentido romántico de “qué misterio tan bello”, sino en el sentido más honesto de la palabra: un lugar lleno de códigos, gestos, ruidos, matices y reglas invisibles que yo intentaba descifrar. Muchas cosas se sintieron demasiados intensas, demasiado confusas o demasiado lejanas.

Y entonces aparecieron las palabras. Empecé a coleccionarlas como secretos, a probarlas en voz baja, a ver cómo cambiaban de color según dónde las apoyara. Algunas me abrazaban, otras me desarmaban, pero todas me enseñaban algo sobre cómo habitarme.

Mi relación con ellas nunca fue tranquila. No me alcanza con usarlas: necesito tocarlas por dentro, desarmarlas, buscarles la raíz, la herida, el eco. Me obsesiona la forma en que una palabra puede cargar siglos de sentido y, aun así, temblar en una frase como si acabara de nacer. Escribo cuentos y poemas porque ahí puedo construir paisajes donde lo emocional y lo conceptual se rozan, se contradicen, se abrazan. Lugares donde una idea puede tener temperatura, donde una emoción puede volverse arquitectura.

Soy una mujer de otoño. Llevo algo de esa estación conmigo: la melancolía, la contemplación, la belleza de lo que cae pero no desaparece. En cada palabra que escribo vuelve, de alguna forma, aquella lluvia de mi nacimiento. Como si desde entonces el mundo me susurrara una verdad sencilla y terrible: que el arte no es solo algo que hago, sino la manera más honesta que encontré de existir.

Contacto

    Volver arriba